Tintorería Mexicana
Mi investigación en Tintorería Mexicana parte de una exploración de los vínculos entre color, territorio, memoria y materia, y se nutre de la documentación de los saberes ancestrales sobre plantas, minerales y procesos de producción de color registrados en los códices prehispánicos y coloniales tempranos, particularmente en el Códice Florentino. Estos registros constituyen para mí un punto de partida para aproximarme a los conocimientos materiales desarrollados por los pueblos originarios de México y reflexionar sobre su permanencia, transformación y resignificación en el presente.
A través de la experimentación con tintes y pigmentos de origen natural —como el añil, la grana cochinilla, el pericón, el cempasúchil, el palo de Brasil y distintos óxidos minerales— exploro las posibilidades cromáticas de materiales vinculados con la historia natural y cultural de México.
Trabajo directamente sobre prendas de vestir y fibras de algodón, lino y lana, experimentando con procesos de extracción, mordentado, reducción, fermentación y modificación del color. Cada baño de tinte produce resultados particulares, determinados por la fibra, el agua, la temperatura, el tiempo y las características de cada material. El color se convierte así en un proceso vivo, cambiante y difícil de reproducir exactamente.